Archivos para enero, 2010

El poder detrás del trono

Publicado en Historia, Reflexiones con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 31 enero 2010 por La Historia Del Día
Jorge Gómez Barata

Altercóm

 

 

Con más de doscientos años de retraso, para saludar el hundimiento de la opción socialista europea, los oráculos de la posmodernidad, anunciaron el “fin de la historia”, hecho que en realidad ocurrió en 1776.

En aquella fecha, la vanguardia política norteamericana protagonizó una revolución que puso fin al dominio colonial británico y al desplegar todas las potencialidades del liberalismo económico, creó el más paradójico de los modelos de sociedad conocidos.

 

Sin siquiera abolir la esclavitud, la elite política norteamericana se convirtió en adalid de la libertad y en paradigma de democracia, logrando que el poder de los ricos no sólo fuera acatado, sino además bendecido por todos los credos, loado por pensadores de todas las escuelas e incluso, aplaudido por las mayorías.

El éxito ideológico de aquel proyecto se alcanzó por el revés. Sus promotores, no aludieron a sueños seculares, sino que se atuvieron a realidades inmediatas, no alabaron las virtudes sino que consagraron los defectos. Nunca hablaron de desinterés, sino que estimularon la ambición; en lugar de criticar la riqueza la exaltaron y la preocupación por el prójimo, fue sustituida por la competencia. Donde antes estuvo el colectivismo, ellos colocaron el más feroz individualismo.

Con el Laissez-faire, la libertad alcanzó una inédita dimensión económica. No hubo espacio para las medias tintas. Había oportunidades para amasar cuantiosas fortunas mediante la colonización de vastos territorios, únicamente había que comprárselos a Europa, arrebatarlos a los indios, a los mexicanos e incluso a los esquimales. Puro trámite. Nadie se contuvo.

Al crear el sueño americano, según el cual, entre otras cosas, todos pueden ser ricos, la oligarquía estadounidense legitimó el poder del dinero, representado por una clase política formada por la elite presidenciable que encabeza el gobierno, seguida por el Senado, la Cámara de Representantes, el poder ejecutivo y el aparato judicial; a mucha distancia, marginado del mecanismo de toma de decisiones, aunque completamente integrado al sistema, está el pueblo.

Sobre todos, opulenta e intocable, reina la oligarquía económica.

Nadie la eligió ni nadie la combate. El poder de las grandes corporaciones norteamericanas y su influencia sobre la vida política nacional e internacional, es un hecho que la sociedad estadounidense conoce y aplaude.

La jerarquía económica estadounidense, reconociendo que el poder ejercido con violencia, asegura su dominio más no su prosperidad y que las herramientas idóneas para la administración de los negocios, no lo son para la dirección de la sociedad, cede ese espacio a la elite política que aporta el orden necesario y, sirviéndose del Estado, hace prevaler su moral y su ley, neutralizando los conflictos internos. Aunque no resuelve todas las contradicciones sociales, la democracia liberal, aporta las herramientas para administrarlas.

Si bien dominan la política interna, es en el ámbito de la política exterior donde claramente se expresa el dominio de las corporaciones transnacionales. Fueron los empresarios y banqueros norteamericanos quienes convirtieron al mundo en un mercado e hicieron virtual el precepto de que: “Estados Unidos no tiene aliados, sino intereses”. Las cañoneras, los acorazados y los embajadores procónsules fueron un complemento necesario.

En Estados Unidos, mejor que en ninguna otra parte se evidencia el hecho de que en su acepción químicamente pura, el poder no se relaciona con el desempeño de cargos ni jerarquías, no es un fenómeno individual, tampoco un dominio ejercido sobre las personas, sino que, todo eso y mucho más conforman una dictadura hegemónica sobre la realidad. Los reyes que gobiernan por la gracia de Dios, los papas que lo representan o los mandatarios que lo hacen a nombre del pueblo o los dictadores que se imponen por la fuerza, son instrumentos del poder, no el poder en sentido estricto.

Quienes, como ocurre con los jerarcas de la sociedad norteamericana, disponen del poder en esa dimensión global, cuentan con instrumentos para establecer su hegemonía, entre ellos la prensa, el sistema escolar, las leyes y los aparatos represivos. Esa dimensión del poder, deja visibles las palancas y oculta a quienes las manejan. A diferencia del personero político que compromete su rostro, los jerarcas económicos lo ejercen sin compromisos individuales, límites prefijados, ni contenciones morales.

En ocasiones, algunos oligarcas caen en la tentación narcisista de hacer explicito su enorme influencia, toman en sus manos las riendas y se exponen a la evidencia de la corrupción a que conlleva el poder, cuando no está iluminado por una vocación de servicio. Tal vez eso esté ocurriendo ahora mismo.

La guerra en Irak ha destapado los más oscuros aspectos del maridaje entre el dinero y el poder político. El complejo militar-industrial, para muchos norteamericanos, una referencia retórica se ha vuelto tangible y despreciable y tal vez ha rozado el límite marcado por las mil cruces que recuerdan a otros tantos jóvenes caídos sin gloria, al servicio de espurios intereses mercantiles.

De todos modos, los dueños del poder no se alarman. En el sistema que Estados Unidos ha impuesto como paradigma, las corporaciones son las criaturas más queridas y acatadas porque, a diferencia de los políticos que cobran impuestos, las grandes compañías generan empleos y aportan bienestar. La ideología se ha impuesto: “Lo que es bueno para ellas, es bueno para el pueblo americano”. Esa y no otra es la plataforma que nadie se propone seriamente confrontar.

Una parte de los norteamericanos, tal vez la minoría, concurrieron a las urnas para cumplir el ritual que la democracia impone: votar y elegir al hombre que regirá el entorno de sus vidas en los próximos cuatro años.

Desde sus atalayas los dueños del poder los contemplaran satisfechos, ellos administran el sistema más conservador de cuantos hayan existido. Desde que se instauró, hace más de doscientos años, nada ha cambiado y nada cambiarán aquellos votos.

Para el pueblo de EEUU la historia termina en ellos mismos. No hay que engañarse, el imperio los incluye. Son felices así. No esperen más de ellos.

 

Jorge Gómez Barata: Profesor, investigador y periodista cubano, autor de numerosos estudios sobre EEUU

ALTERCOM 6 de noviembre de 2004

 

 

Congelamientos

Publicado en Política Internacional con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 31 enero 2010 por La Historia Del Día
Juan Gelman

Página/12

 

 

El 1º de febrero se conocerá con exactitud qué gastos del presupuesto de EE.UU. congelará el presidente Obama durante tres años. Lo anunció en su primer mensaje a la Unión del miércoles pasado (www.nytimes.com, 27-1-10) y el Pentágono y el organismo de seguridad nacional se salvarán del hielo. El monto del ahorro en materia de servicios y de expensas burocráticas que no atañen a la “guerra antiterrorista” podría elevarse a 250 mil millones de dólares en el trienio (//edition cnn.com, 26-1-10). Lástima que BO pedirá 708 mil millones de dólares para continuar las guerras en el solo año fiscal de 2011 (AP, 13-1-10), una suma que ni W. Bush superó con esos fines. Multiplíquesela por tres. Por ahora.

El mensaje presidencial abordó la situación económica imperante en el país del Norte y prometió medidas que contrarrestarían la creciente tasa de desempleo que afecta a los estadounidenses. Fue, sin embargo, omiso o parco en lo que hace a la política exterior. Obama reiteró el compromiso de retirar las tropas de Irak antes de septiembre de este año, pero no mencionó que el día anterior a su mensaje había informado al Congreso que hasta 50.000 efectivos podrían permanecer allí por tiempo indefinido y participando en operaciones de combate (AP, 26-1-10). Tampoco recordó que, en verdad, estos militares no están regresando a sus hogares: son enviados a Afganistán.

Item más, como escribía Hernán Cortés: el mandatario reconoció en entrevista concedida al semanario Time que habían fracasado sus intentos de terminar con el punto muerto en las relaciones Israel/Palestina. Dicho de otra manera, no logró persuadir al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu de que cesara su política de construir aún más asentamientos en territorio palestino ocupado (www.theguardian.co.uk, 22-1-10). Notable. Israel es uno de los países del planeta que más se benefician de la ayuda militar –y otras– de EE.UU., fue el segundo detrás de Irak en el 2004, y en el 2007 W. Bush la incrementó en más del 25 por ciento. Actualmente el gobierno de Tel Aviv recibe armamentos –y avanzados– por valor de 3000 millones de dólares anuales. La Casa Blanca tiene medios –que no emplea–- para convencer a su mejor amigo en Medio Oriente, pero Obama no mencionó el tema en su mensaje.

Otra casi ausencia fue Afganistán: el presidente le dedicó apenas menos de 100 palabras de las más de siete mil del texto, aunque es el centro de su política militar y resolvió enviar otros 30.000 soldados. Cantidad aparte, la calidad de esas palabras no es muy convincente. “En Afganistán –dijo–- estamos aumentando nuestras tropas y entrenando a las fuerzas de seguridad afganas para que tomen el mando en julio de 2011 y nuestra tropas puedan comenzar a volver a casa.” Los mandos militares dudan de que sea posible: hubo más de 300 bajas estadounidenses en el 2009, cifra nunca registrada antes en los ocho años de ocupación y guerra.

Washington propuso a algunos aliados crear una Fundación para la Paz y la Reintegración que permitiría invertir de 500 a 1000 millones de dólares en los próximos cinco años para comprar talibán rasos y cuadros medios con dinero en efectivo y promesas de empleo y de cargos en el gobierno de Karzai (www.thenational.ae, 26-1-10). Al parecer, la Casa Blanca tampoco confía plenamente en un triunfo por las armas. Está por verse el éxito de esta táctica monetaria: la dirigencia taliban denunció que era “una trampa” para dividir sus fuerzas (www.thenews.com, 29-1-10). En efecto.

Se dice que Obama careció por completo de un buen asesoramiento al diseñar la estrategia para Afganistán. Quién sabe. El teniente general (R) Karl W. Eikenberry, actual embajador de EE.UU. en el país centroasiático, sirvió dos veces en el terreno –la primera, encargado de reconstruir las fuerzas de seguridad afganas; la segunda, en calidad de comandante en jefe de todas las tropas invasoras estadounidenses– y supo advertir a Obama en un cable que le envió el 6 de noviembre pasado: el aumento de tropas “entrañará más gastos y obligará a EE.UU. a un desempeño militar a largo plazo y en gran escala… Nosotros sobreestimamos la capacidad de las fuerzas armadas afganas de hacerse cargo hacia el 2013 y subestimamos el tiempo que nos llevará instaurar o establecer un gobierno civil” (www.nytimes.com, 26-1-10). No fue escuchado.

Una manifiesta omisión del mensaje de Obama: la prisión de Guantánamo y su incumplida promesa de cerrarla en el primer año de su mandato. Otra: Yemen, a pesar de que lo incluyó en los frentes de batalla contra el terrorismo y que ya combaten allí comandos especiales estadounidenses. Y un alarde: se jactó de que en 2009 habían sido muertos y capturados más miembros de Al Qaida que en 2008. Imposible verificarlo. Se sabe, sí, que abundan las víctimas civiles de afganos y paquistaníes. Esa matanza tampoco se congela.

http://www.pagina12.com.ar/diario/cartas/24-139331-2010-01-31.html

Guatemala: El fugitivo

Publicado en Latinoamérica con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 31 enero 2010 por La Historia Del Día
Ileana Alamilla

ALAI net

 

El 8 de octubre del 2008 Alfonso Portillo, ex presidente de Guatemala, quien estuvo en México durante cuatro años prófugo de la justicia —antes también fue fugitivo de la justicia mexicana, fue extraditado, pero en menos de dos horas lo dejaron en libertad, luego de que el juez Julio Jerónimo lo beneficiara con una fianza de un millón de quetzales.

 

Portillo fue devuelto a Guatemala sindicado de un desfalco al Ejército, por 120 millones de quetzales, 30 de los cuales llegaron a empresas de su amigo Armando Llort, en ese entonces presidente del Crédito Hipotecario Nacional, hoy, una pieza clave para iniciar, en serio, un juicio que rompa la impunidad que lo ha protegido. Quedó así ligado a proceso por peculado, con la prohibición de salir del país y la obligación de firmar el libro de asistencias el 5 de cada mes, fecha que se convierte en su cuenta regresiva previo a tomar la decisión de asumir la clandestinidad.

 

Su llegada, al filo del mediodía, a la Torre de Tribunales causó expectación y alboroto entre trabajadores, agentes de seguridad y la prensa local e internacional. El ex mandatario mostró entonces un semblante de preocupación. Barbado y sudoroso fue trasladado hasta la sala 9 de la planta 15, donde se efectuó la audiencia. El diligente juez dijo que no accedía a la petición de la Fiscalía, de enviar a Portillo a prisión, porque no se presentaron los argumentos que sustentaran tal requerimiento.

 

En esa ocasión ese perseverante fugitivo fue centro de la noticia, tal como hoy, con su nueva espectacular fuga, la que, por cierto, no fue por mérito propio, sino gracias a la colaboración de sus amigos, parientes, allegados y cooptados dentro del aparato de justicia. El juez de Zacapa, Édgar Chacón, se negó a conceder a los fiscales la orden de allanamiento, consecuente con su parentesco político con el señalado de diversos delitos contra la sociedad y el erario público.

 

La acusación contra el ex gobernante, cuando fue extraditado de México, la expuso el fiscal Patricio Rodríguez en dos minutos y medio, y tanto él como la Procuraduría General de la Nación se abstuvieron de interrogarlo. Tantas consideraciones llamaron la atención de algunos sectores de la sociedad, que creyeron que su regreso y la fianza impuesta podrían ser parte de una componenda con el Gobierno. Hasta se especuló que la fianza había sido convenida de antemano, por lo que los cheques estaban listos. Fue obvio que el fugitivo contaba con garantías para su retorno.

 

Mientras el encausado incursionaba de nuevo en la arena política, sus abogados hicieron uso de todos los recursos legales para obstaculizar la investigación y atrasar el proceso. El sindicado, consciente de que su impunidad corría riesgo, intentó impedir la intervención de la Cicig en su caso, pero afortunadamente no lo logró.

 

Pero el detonante fue el requerimiento de extradición de la justicia estadounidense, cuyas pesquisas lo vinculan con delitos de conspiración para el lavado de dinero cometidos durante su mandato.

 

Hoy, con su captura, sí la tiene difícil el señor Portillo. Hubiera tenido que optar por la clandestinidad para seguir disfrutando de lo que se apropió, incluyendo esos 27 millones de proyectos de refacción escolar y el desfalco en el Ministerio de la Defensa.

 

Sus cómplices, y todos aquellos que han saqueado el Estado, tendrán que pensar bien cómo se van a defender y dónde se van a esconder. La justicia se está despabilando.

 

Guatemala, 27 de enero de 2010

 

- Ileana Alamilla, periodista guatemalteca, es directora de la Agencia CERIGUA.

http://cerigua.info/portal/

http://alainet.org/active/35820

Eric Toussaint: “Las direcciones burocráticas temen organizar un plan de movilización contra la crisis”

Publicado en Reflexiones, Video con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 30 enero 2010 por La Historia Del Día

Éric Toussaint

Kaosenlared

Kaosenlared y Librered, realizaron una entrevista a Toussaint en su visita a Barcelona. Nos habló sobre la tesis de su último libro, el ALBA, la crisis, la V Internaiconal, el Socialismo del Siglo XXI.

Eric Toussaint es doctor en ciencias políticas y Presidente del CADTM-Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo) y especialista internacional en deuda externa e instituciones económicas y financieras, estuvo en la ciudad de Barcelona el pasado 13 de enero presentando su último libro, 50 preguntas y 50 respuestas sobre la deuda, el FMI y el Banco Mundial. Toussaint fue miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial y de la Comisión presidencial de auditoria integral de la deuda de Ecuador.

Kaos en la Red y Librered, quisieron aprovechar la ocasión para realizarle una entrevista personal. La entrevista fue compuesta de 7 preguntas abiertas, de las que solo se pudieron responder las 5 primeras, dado que la entrevista se llegó a solapar con el acto de la presentación de su último libro en la Librería Icaria de Barcelona donde acudieron varias decenas de personas.

En la primera pregunta, referente a la tesis principal de su nuevo libro 60 preguntes y 60 respuestas sobre la deuda, el FMI y el Banco Mundial , Toussaint afirmó el ejemplo de lucha del gobierno de Rafael Correa que logró suspender una gran parcialidad de la deuda externa ilegítima de Ecuador con los organismos internacionales de prestamos que pidieron los anteriores gobiernos corruptos de Ecuador. Este ejemplo lo expuso para romper el funcionamiento del sistema económico internacional donde los acreedores internacionales (estados potentes, banca internacional, BM, FMI,…) dictan las políticas de los países endeudados a favor de los transnacionales.

Sobre la pregunta de la sostenibilidad del proyecto del Banco del Sur, el entrevistado dijo que el acta de fundación fue en diciembre de 2007 entre 7 gobiernos latinoamericanos, pero “el banco del Sur todavía no funciona”. Varios gobiernos, como el de Argentina, Brasil o Uruguay, pertenecientes al Banco del Sur, tienen proyectos en sus políticas sociales que no son tan diferentes de los proyectos de los organismos internacionales del Banco Mundial o el FMI, según Toussaint. Mientras, en los otros gobiernos del Banco del Sur, para Toussaint; Bolivia, Paraguay, Venezuela y Ecuador, no pelean lo suficiente para defender un proyecto alternativo en el Banco del Sur, por ejemplo financiar interconexión ferroviaria, en lugar de autopistas, soberanía alimentaria y reforma agraria, desarrollo de industria farmacéutica publica, universidades publicas, a favor de necesidades de las comunidades indígenas, viviendas públicas,… y no a empresas privadas no respetuosas con el medio ambiente”. En lo referente al Mercosur, Toussaint lo asemejó con el Mercado Común Europeo (antes de la Unión Europea), donde las empresas privadas dominan bajo la lógica de la oferta-demanda. Por eso no ve lógico estar en el Mercosur y en el ALBA a la vez, como es el caso del proyecto de Venezuela.

Toussaint, en otra pregunta, sobre la crisis internacional actual y los argumentos de Karl Marx sobre las crisis cíclicas de sobreproducción, comentó que la crisis internacional actual no es solo económica-financiera como decía Marx, sino también “alimentaría, bélica, climática,..” y en referencia a la respuesta social a esta actual crisis, si habrá o no amplias luchas sociales revolucionarios, “Todavía es de esperar” según Toussaint. Según el entrevistado, las direcciones sindicales en los países llamados desarrollados, “direcciones burocráticas, temen organizar un plan de movilización contra la crisis por que la dinámica seria totalmente de enfrentamiento entre la clase capitalista y los trabajadores”. Los movimientos sociales, el fortalecimiento del sector radical sindical, organizar los parados, los emigrantes,.. apoyar las acciones de desobediencia civil, es lo que puede crear una unión de fuerzas como gran movimiento social, es lo que debería ser la respuesta a la crisis, una crisis de larga duración, comenta Toussaint.

En las dos últimas preguntas realizadas sobre ¿qué es el socialismo del siglo XXI y qué similitudes o diferencia existe entre el socialismo del siglo XX? y su opinión respecto a la V Internacional que Chávez anunció el pasado mes de noviembre para abril de 2010, Toussaint respondió a la primera pregunta que en el siglo XX no existió ningún socialismo sino experiencias caricaturales autoritarias fracasadas aunque al inicio del proceso si había voluntad de construir un modelo alternativo al capitalismo, pero esas revoluciones degeneraron rápidamente con el estalinismo o lo que ocurrió en China. Toussaint señaló que Revolución, el Socialismo del Siglo XXI, es apropiar las grandes propiedades del sector público pero potenciar también un sector privado, la pequeña propiedad de producción individual, y sobretodo mejorar los servicios en el mundo rural para no crear esas migraciones de campo-ciudad y evitar las grandes ciudades y el crecimiento de necesidades. También se opone al productivismo capitalista y estatista a favor de los recursos naturales y el medio ambiente contra el consumismo del Norte y a favor de un crecimiento económico por infraestructuras publicas, colectivas,… “Venezuela, Ecuador y Bolivia no han roto con el modelo productivista-capitalista, explotando minas a cielo abierto, todo y el debate generado con los movimiento sociales por ceder los estados concesiones a las empresas transnacionales petroleras y mineras…” destacó Toussaint. También criticó las indemnizaciones de estos tres gobiernos a las grandes empresas para nacionalizar los recursos, en lugar de invertir el dinero de las indemnizaciones en infraestructuras, o centros productivos propios.

Por último, en lo referente a la V Internaiconal, consideró que es válida esta nueva organización internacional, “que pueda incluir internacionales existentes como la IV Internacional (Troskista), por que una nueva Internacional no es diluir lo que existe, sino reunir lo que existe”. Lo interesante para Toussaint es reunir los movimientos sociales y los partidos en esta misma organización internacional, como propone el mismo Hugo Chávez.

Finalmente, por falta de tiempo, Tousaint no pudo responder sobre lo que pensaba, sobre la devaluación del Bolívar, monda de Venezuela, decidida por el gobierno, y la coyuntura que veía en América Latina en el 2010 por las próximas elecciones parlamentarias en Venezuela, las presidenciales en Colombia, Brasil,… también la investidura del extupamaro Pepe Mújica el 1 de Marzo, o la institucionalización del golpe de estado en Honduras.

Entrevistador y redactor: Aníbal Garzón

Cámara y realizador: Oriol Sabata

Organizador: Carlos Garcia

I

II

Gracias: LibreRed

Teoría de la Desconexión de Samir Amin

Publicado en Reflexiones con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 30 enero 2010 por La Historia Del Día

Samir Amin, destacado marxista egipcio y además pensador del sur como su obra lo demuestra, ha desarrollado la importante teoría de la desconexión en la cual asume la hipótesis que para un desarrollo duradero, los países del Sur debería cortar amarras comerciales y de dependencia con las potencias del Norte y apostar a una propuesta propia basada en el intercambio horizontal entre los países periféricos.

 

Amin, Samir, “La desconexión. Hacia un sistema mundial policéntrico”, Editorial IEPALA, Madrid, 1998.p. 64.

 

De acuerdo a esta propuesta, Amín crítica la idea de que los países subdesarrollados tengan que adecuarse a la racionalidad económica establecida por la globalización neoliberal o, de lo contrario, se extinguirán. La desconexión de Amin se basa en la solidaridad y el internacionalismo; incluyendo o aglutinando a varios países subdesarrollados, para así lograr una desconexión colectiva. Según el propio Amin, la necesidad de la desconexión se debe a la existencia dos tipos de capitalismo: por un lado, un capitalismo desarrollado con un nivel de industrialización alto, donde existe una diversificación en su industria y producción, con productos manufacturados de alta tecnología y demanda; por el otro, un capitalismo subdesarrollado, monoproductor, monoexportador y plurimportador, dependiente del capitalismo desarrollado. El primero de los polos utiliza el segundo para expandirse económicamente y maximizar sus ganancias. De ahí que esta teoría refleje un carácter antisistémico, o sea, que suponga una concepción del desarrollo que vaya contra la lógica del capital, contra la lógica de la globalización neoliberal.

 

La desconexión como proposición, se sostiene en cuatro objetivos fundamentales: la construcción de un sistema global que no esté al servicio del mercado mundial; una organización que encare decididamente la batalla por el desarme mundial; la existencia de una organización que brinde acceso a los recursos del planeta en forma equitativa, y por último, una fuerza defensora del replanteamiento del papel de las instituciones internacionales. Logrando mayores oportunidades en el objetivo de emerger del subdesarrollo a los países del Sur.

 

“Sin un desarrollo autocentrado, susceptible de responder a las necesidades materiales de la totalidad de las capas sociales de la nación, aunque fuera en un marco capitalista, se revela imposible para la periferia del sistema, se impone el examen de la opción alternativa de otro desarrollo ideado fuera de la referencia a las presiones globales. Ahí está el sentido de la expresión desconexión”

 

Él afirmó:

 

“Sin un desarrollo autocentrado, susceptible de responder a las necesidades materiales de la totalidad de las capas sociales de la nación, aunque fuera en un marco capitalista, se revela imposible para la periferia del sistema, se impone el examen de la opción alternativa de otro desarrollo ideado fuera de la referencia a las presiones globales. Ahí está el sentido de la expresión desconexión”

 

Históricamente puede comprobarse que el proceso de acumulación del capital y el desarrollo económico de los países más poderosos ha sido producto de una fuerte protección de sus mercados internos, sin embargo para los países de la periferia, al contrario, su reproducción del capital ha sido producto de la evolución de los países del centro, lo que ha resultado en la creación de cadenas históricas de dependencia. Aunque el autor aclara que la desconexión no implica el rechazo a toda tecnología extranjera, solo por ser extranjera sino una mezcla de tecnologías modernas ya sea ésta importada con la renovación y por lo tanto mejora de las tradicionales.

 

En la opinión de este autor, a raíz de una entrevista realizada con motivo del 50 aniversario de la conferencia de Bandung14, el desarrollo exige el cumplimiento de objetivos nacionales, o sea, modernizar los sistemas productivos y crear las condiciones internas que los pongan al servicio del progreso social. Sobre esta base de desarrollo considera necesario el dominio de las condiciones esenciales de la acumulación como son:

 

1) El dominio local de reproducción de la fuerza de trabajo, lo que supone, en una primera fase, que la política de Estado asegure un desarrollo agrícola capaz de producir excedentes alimentarios en cantidad suficiente y a precios compatibles con las exigencias de rentabilidad de capital, y en una segunda fase que la reproducción masiva de bienes salariales, siga el ritmo de la expansión del capital y la expansión de la masa salarial.

 

2) El dominio local de la centralización del excedente, lo que supone no sólo la existencia formal de entidades financieras nacionales, sino también que éstas sean relativamente autónomas de los flujos del capital transnacional, para garantizar la capacidad nacional de orientar su inversión.

 

3) El dominio local del mercado, ampliamente reservado a la producción nacional, incluso cuando no existan fuertes protecciones tarifarias o de otro tipo, y la capacidad complementaria de ser competitivo en el mercado mundial, por lo menos selectivamente.

 

4) El dominio local de los recursos naturales, que supone, más allá de su propiedad formal, la capacidad del Estado nacional de explotarlos o reservarlos -en este sentido, los países petroleros, que de hecho no tienen libertad para «cerrar el grifo» en el caso de que prefieran guardar el petróleo en su subsuelo en vez de poseer unos haberes financieros fáciles de expropiar, carecen de este dominio.

 

5) El dominio local de las tecnologías, inventadas en el país o, si son importadas, que puedan reproducirse rápidamente sin tener que importar siempre los insumos esenciales (equipamientos, conocimientos, etc.).

 

La desconexión, en si, representaría una ruptura de las cadenas de la dependencia, para procurar una transformación profunda que, además, dé paso a una revolución agraria en conjunto con alianzas nacionales, populares y democráticas; salirse del concepto actual de las burguesías compradoras, con el control debido de la apertura al exterior (importación de tecnologías) para contribuir al progreso, así como la formación de bloques de integración y cooperación comercial, orientados hacia la protección del mercado interior.

 

Asumir lo contrario, es decir, el ideal neoliberal de la competitividad internacional, según Amin, daría lugar a que el llamado Tercer Mundo sirviera para impulsar una nueva etapa de expansión capitalista, regida cada vez más por la polarización y, con ella, el aumento en la brecha de desarrollo entre los países del centro y la periferia, la mayor centralización de los recursos naturales y un mayor empobrecimiento de los países del Tercer Mundo.

 

El pensamiento histórico, reflejado en este capítulo muestra la constante polémica entre una estrategia basada en el desarrollo hacia dentro y su contraparte liberal, en si se ha analizado en ambos enfoques y con perspectiva teórica el papel del mercado interno en las estrategias de desarrollo, tanto en el pensamiento clásico con Smith y los mercantilistas hasta Marx y Lenin, así como las corrientes de pensamiento surgidas en la periferia y en el centro después de la segunda guerra mundial además de la función de éste en la actualidad neoliberal y en la teoría de la desconexión.

Autor: Eloy Samuel Ramírez Acosta – 2008

La banana, las repúblicas, los supercriminales y una puntualización

Publicado en Latinoamérica con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 30 enero 2010 por La Historia Del Día
Dan Kovalik.*

Sinpermiso

 

En su último número, la revista Super Lawyers[1] dedicaba su artículo de portada al abogado general de Chiquita Brands International, ensalzándolo por navegar en las complejas y difíciles aguas de Colombia. Lo que no mencionó fue el reguero de lágrimas que Chiquita (antigua United Fruit, arquitecto del golpe de Estado en Guatemala de 1954, lo mismo que de la masacre de trabajadores del plátano en huelga en Ciénaga, Colombia, recreada en Cien años de soledad) ha dejado en América Latina. Esta carta destaca las contradicciones de la ovación a Chiquita. Debemos hacer notar que poco después Chiquita recibió además un “premio de sostenibilidad” por sus actividades en el extranjero.

Acabo de tener la desafortunada experiencia de leer el artículo de portada del último número de Super Lawyers, que ensalza las atrocidades de Chiquita (antigua United Fruit), una compañía a cuyo nombre, puede estar seguro, se asocia un largo historial de ellas.

Este número de su revista, que pretende destacar “no sólo a los sospechosos habituales”, en realidad se ha centrado en uno de esos “sospechosos habituales” de crímenes de guerra. En este número, en concreto, han optado por aplaudir al abogado general de Chiquita por lo que éste ha pretendido presentar como “decisiones de gran dificultad para salvar vidas”, la financiación de ejércitos de asesinos paramilitares por cantidad de más de 1,7 millones de dólares durante un período de más de siete años. Nada se dice de las vidas perdidas a causa de esos pagos ni se menciona el alijo de armas proporcionado a los paramilitares por la sucursal colombiana de Chiquita (otro cargo del que Chiquita se declaró culpable).

Según el fiscal general de Colombia, Mario Iguarán, los pagos de Chiquita a los paramilitares “no fueron por protección, sino más bien por sangre; por la pacificación de la región bananera de Urubá”. Iguarán, nada liberal, toda vez que fue nombrado por el presidente Álvaro Uribe, calcula en cerca de 4.000 los civiles muertos a consecuencia de la ayuda de Chiquita a los paramilitares. Además, Iguarán ha declarado que el propio fenómeno de los ejércitos paramilitares, que ha sacudido a Colombia durante años y ha dejado un sinnúmero de asesinatos, violaciones y otras atrocidades, no habría sido posible sin la ayuda de compañías como Chiquita.

Aun así, a pesar de esos hechos, ustedes han decidido dedicar su artículo de portada a las excusas del abogado general de Chiquita respecto del apoyo de su compañía a crímenes de guerra. Huelga decir que no debería sorprenderme de que la ley sirva, al cabo, de instrumento para proteger a los ricos y poderosos de los pobres y oprimidos. Sólo podría sugerir que, a fin de mantener la fachada de un sistema de justicia ciego al bolsillo de las partes, podría no expresar de modo tan obvio que su revista muestra la abogacía como profesión de salvaguarda de quienes acumulan beneficios mediante acciones de violencia generalizada. Me temo que Bob Dylan lo expresó mejor al escribir “todos los criminales con sus trajes y corbatas campan libres para beber Martinis y ver salir el Sol”.

Podría acabar mi carta aquí, pero hay algo más que decir. En efecto, aun si diéramos crédito a Chiquita y al señor Thompson en sus palabras, su conducta difícilmente justificaría felicitación alguna. Primero porque, como admitieron ellos mismos ante el Departamento de Justicia y a su revista, les llevó supuestamente más de dos años percatarse de que el Departamento de Estado de los EEUU considera terroristas a los paramilitares que estaban financiando y armando. ¿Es esto un hito en la abogacía?

A la mayoría de nosotros nos despedirían por tardar tanto en percatarnos de que nuestro cliente está implicado en un crimen de tamaña magnitud. En efecto, lo que ustedes llaman superabogacía la mayoría de observadores razonables lo denominaría simplemente malas prácticas. Y, aun si se hubiera pagado por “protección” a esos asesinos para expandirse y aumentar sus beneficios de los plátanos, como pretenden, ¿acaso sería eso motivo de alabanza? El Departamento de Justicia, que ciertamente perdona a esta tribu con toda facilidad (deberían estar todos en la cárcel), ciertamente no consideró que eso les eximiera de castigo.

Acabaré solicitándole que, por favor, se abstenga de volver a enviarme jamás su revista. Debería avergonzarse de sí mismo y de su revista. Pero, huelga decirlo, vivimos en un mundo en gran parte desvergonzado, donde insignificantes delincuentes pasan años en la cárcel mientras que los grandes criminales gobiernan el mundo gracias al derecho al que ustedes dicen dedicarse.

[1] Publicación estadounidense que registra a los abogados en su criterio más destacados de ese país (n de la r.).

* Abogado, especialista en asuntos laborales.

http://www.sinpermiso.info

Traducción al castellano de Daniel Escribano.

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