Archivos para septiembre, 2010

Ecuador: “intento de golpe de Estado de la oposición”

Publicado en Historia del día, Reflexiones con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 30 septiembre 2010 por La Historia Del Día
Ecuador declaró la emergencia nacional frente al “intento de golpe de Estado de la oposición”

Página/12

 

Correa tras ser atacado con gases lecrimógenos

El canciller Ricardo Patiño llamó al pueblo ya movilizado a rescatar al primer mandatario, cercado en el Hospital de la Policía, luego de la sublevación de cientos de uniformados que reclaman la restitución los privilegios que ayer anuló la Asamblea Nacional. El intento de golpe de Estado fue apoyado por un sector de la Fuerza Aérea, que ocupó el aeropuerto internacional de Quito. Rafael Correa denunció por Radio Nacional que está detenido en el hospital y acusó a sectores opositores cercanos al ex mandatario Lucio Gutiérrez por el intento de golpe. El gobierno ecuatoriano declaró el estado de excepción y dispuso que las Fuerzas Armadas se hagan cargo de mantener el orden público. La Unasur manifestó su pleno respaldo a la democracia y condenó el levantamiento

 

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo que es “inadmisible” que los policías hayan agredido al propio mandatario y a sus funcionarios, y destacó “esto va más allá de un simple reclamo, es una conspiración que se viene preparando desde hacer tiempo” y “es un intento de golpe de Estado de la oposición”.

En declaraciones a una radio ecuatoriana, realizadas desde el hospital adonde fue atendido tras la agresión policial, el mandatario sugirió que detrás de este accionar de los policías hay opositores, y de declaró “traicionado” por esos policías, “que no son todos los de la fuerza”.

“Es un intento de golpe de Estado de la oposición y son ciertos grupos enquistados en Fuerzas Armadas y Policía que siempre estuvieron, básicamente grupos de Sociedad Patriótica (el partido de Lucio Gutiérrez)”, dijo Correa. “Es clarísimo de dónde viene este intento desestabilizador”, añadió el mandatario, recordando que en su discurso este jueves ante policías que tomaron el principal regimiento de Quito, los manifestantes aludieron en sus arengas a Gutiérrez, derrocado por una revuelta popular en abril de 2005.

Correa hizo un llamado a la calma de la ciudadanía y respecto de los saqueos que se registran en Guayaquil, la segunda ciudad del país, ratificó que se trata de una intentona “golpista” de sectores de la oposición. El mandatario anticipó que la actitud policial “será sancionada” y manifestó que en cuanto le den el alta del hospital, donde se repone tras la agresión de los policías amotinados, intentará salir. “Si es verdad que está cercado (el hospital), eso sería gravísimo y tendremos que tomar medidas”, consideró.

“No daré ni un paso atrás, si quieren tomarse los cuarteles, si quieren dejar a la ciudadanía indefensa y si quieren traicionar su misión de policías, traiciónenlos”, había exclamado más temprano Correa en un encendido discurso ante decenas de uniformados que tomaron el principal regimiento de Quito. “Este presidente, nuestro gobierno, seguirá haciendo lo que tiene que hacer”, añadió.

El ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Miguel Carvajal, expresó a la agencia Efe que la situación es “delicada”. “Mi percepción personal es que estamos frente a un proceso de desestabilización del Gobierno nacional y la democracia en Ecuador”, dijo.

Las manifestaciones tenían lugar en el principal regimiento de Quito y otros cuarteles de Guayaquil y Cuenca, pero la protesta más numerosa ocurría en la capital. Allí, los uniformados lanzaban arengas contra el proyecto oficial aprobado por la Asamblea, que derogó disposiciones que reconocían el pago de bonificaciones, comisiones o estímulos económicos por el cumplimiento de años de servicio.

La ley de servicio público también generó una crisis entre el gobierno del presidente Rafael Correa y su bloque legislativo, que el miércoles rechazó algunos artículos de la iniciativa, que prevén reducir la nómina estatal. Debido a ello, el mandatario considera la posibilidad de disolver el Congreso y llamar a elecciones generales anticipadas, señaló la noche del miércoles la ministra de la Política, Doris Solis.

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Queridos amigos …

Publicado en Reflexiones con etiquetas , , , , , , el 13 septiembre 2010 por La Historia Del Día
Hace un tiempito que estoy sufriendo una afección en mi mano derecha (se han cortado unos tendones), razón por la cual y despues de mucha espera, los doctores que me tratan decidieron operar. Estaré ausente aproximadamente dos meses.
Hasta entonces dejo abierto este espacio para todos los que deseen leer el material aquí expuesto o descargar libros. Obviamente no podré escribir hasta despues de la rehabilitación.
 
Un abrazo fraternal …  ¡hasta siempre!
 
Latina
 
 

 

El legado de Gramsci

Publicado en Textos con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 13 septiembre 2010 por La Historia Del Día

 

Hace unos meses publiqué en Derecho y Barbarie el artículo que sigue a continuación. Se trata de una invitación a explorar y apropiarnos la enorme riqueza analítica de una de las más grandes cabezas del marxismo a lo largo del siglo veinte.

 

 

El legado de Gramsci *

 

Atilio A. Boron

 

 

 

“¡Hay que lograr que ese cerebro deje de funcionar!”, exclamó entre la desesperación y la impotencia el fiscal del régimen fascista ante la corte que estaba juzgando al fundador del Partido Comunista Italiano. La corte, naturalmente, obedeció a su mandato y lo condenó a veinte años, cuatro meses y cinco días de prisión y una considerable suma de dinero en … (clic abajo para continuar)

concepto de multa. Allí pasaría los restantes once años de su vida sólo para ser liberado pocos días antes de su muerte, el 27 de Abril de 1937, cuando múltiples enfermedades agravadas por la falta de cuidado médico habían minado irreversiblemente su salud. Su larga agonía en las mazmorras del fascismo revela no sólo la bajeza moral del régimen sino también el talante ético de su víctima. Es bien sabido que en múltiples ocasiones Mussolini le hizo saber a Gramsci, con quien había compartido en los años de la Primera Guerra Mundial algunas actividades en el marco del viejo Partido Socialista Italiano (principalmente en el diario Avanti!) su decisión de conmutar su pena y dejarlo marchar al exilio a condición de que el prisionero hiciera llegar su pedido de clemencia. Gramsci se negó terminantemente a semejante humillación, pagando con su vida la ejemplar coherencia de su conducta.

La preocupación del fiscal del régimen era más que comprensible, no así su perversa conclusión. Preocupación comprensible, decimos, porque sin duda Gramsci fue una de las más importantes cabezas teóricas del marxismo en el siglo veinte, a la altura de las más encumbradas y comparable tan sólo con Lenin, Trotsky y Rosa Luxemburg y, tal vez, aunque esto sería motivo de arduas polémicas, con algunas pocas más. Pero hay una calificación muy importante: los tres arriba mencionados pertenecían a una zona marginal del capitalismo europeo: Rusia y Polonia. Gramsci, en cambio, pensaba al marxismo y la revolución desde uno de los países que, en cierto modo al menos, se localizaba en el núcleo esencial del sistema capitalista. Es cierto que tal como lo demostrara el propio Gramsci en realidad no había una Italia sino al menos dos: el Norte próspero e industrial, con una influencia que llegaba hasta Roma y luego el Mezzogiorno, el Sur arcaico y tradicional, esa “inmensa disgregación social”, en palabras del propio Gramsci, que le otorgaba a Italia una fisonomía muy especial en el concierto de los capitalismos de la época. Si el Piemonte y la Lombardía, con sus cabeceras en Turín y Milán, eran un reflejo latino del mundo industrial que agitaba la vida cotidiana en buena parte del Norte de Europa, la estructura social que se configuraba de Roma hacia el Sur tenía muchísimo más que ver con la periferia capitalista latinoamericana que con lo que acontecía de Roma al Norte. Pese a ser un hombre del Sur a Gramsci, nacido en Cerdeña, le tocó pensar y actuar al marxismo allí donde Marx había dicho que debía producirse la revolución socialista: en aquellas naciones en donde el capitalismo hubiera alcanzado su mayor desarrollo. Gramsci es, por lo tanto, el gran teórico marxista de la revolución en Occidente.

Para honrar tan ambicioso programa nuestro autor tuvo que ser, al mismo tiempo, uno de los más lúcidos analistas de las estructuras económico-sociales y políticas de los capitalismos avanzados. Si Lenin, Trotsky y Rosa tenían siempre como telón de fondo las particularidades del desarrollo capitalista en Rusia –o en Polonia- y, al mismo tiempo, de su atraso en relación a otros países europeos, Gramsci siempre tuvo como horizonte de sus aportaciones los desarrollos experimentados en los puntos más altos de la civilización del capital: referencias a la situación de Francia, Alemania e Inglaterra son constantes a lo largo de toda su obra así como a los Estados Unidos, algo que difícilmente encontramos en muchos autores de la tradición marxista. Esta permanente mirada hacia los capitalismos más desarrollados era impulsada por algunas preguntas a las que habría de dedicarle casi toda su vida: ¿por qué fracasó la revolución en Occidente? y ¿cuál podrá ser el futuro del socialismo en Occidente?

 

No sólo su locación geográfica en el corazón capitalista europeo diferencia a Gramsci de sus predecesores “orientales”. Como lo subraya Perry Anderson en su Consideraciones sobre el marxismo occidental, Gramsci es un teórico de otra generación y pertenece a otra época histórica. Lenin había nacido en 1870, Rosa en 1871 y Trotsky en 1879. Gramsci, en cambio, es de 1891 y corresponde a una cohorte en la cual se incluyen Lukács (1885), Korsch (1886) y Walter Benjamín, nacido en 1892, fundadores, según el historiador británico, del “marxismo occidental.” Es decir, que cuando estalla la Revolución Rusa Gramsci era un joven de veintiséis años que, hastiado del marxismo reseco, acartonado, convertido en un inofensivo catecismo redactado por el pontífice máximo de la Segunda Internacional (y de su partido guía, la socialdemocracia alemana), Karl Kautsky, escribe alborozado al confirmarse la noticia del triunfo de los soviets en Rusia un artículo cuyo título lo dice todo: “La revolución contra ‘El Capital’ “. ¿A qué se refería Gramsci con este título? A la versión de ese libro popularizada por el partido socialdemócrata alemán y de la cual se “deducía” la imposibilidad absoluta de una revolución socialista en la periferia del capitalismo. Y en caso de que tal monstruosa aberración tuviese lugar lo más conveniente para el avance de la revolución mundial era abortar el proceso lo antes posible. Lo que ya era, el gobierno de los Soviets, “no podía ser”, porque el libro, según su erudito intérprete, decía que debía ser otra cosa.

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Invitación

Publicado en Latinoamérica, Reflexiones con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 13 septiembre 2010 por La Historia Del Día

 

… Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo! …

Silvio Rodríguez

Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.

Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que “tenían con qué” en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.

Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.

En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.

Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.

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Salud

Publicado en Editoriales, Latinoamérica, Noticias de aquí, Reflexiones con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 13 septiembre 2010 por La Historia Del Día
Eduardo Aliverti

Página/12

 

 

Debería ser asombrosa la liviandad con que se debate la toma de colegios. ¿Qué cosa tan profunda ocurrió en esta sociedad para que resulte tan alterada la apreciación de lo importante y lo accesorio? ¿O será que se trata, otra vez, de la bajada de línea impuesta por los medios hegemónicos? Lo más probable es que sea una simbiosis de ambos factores, como siempre o casi.

Con ciertas excepciones, en cualquier lugar del mundo de cualquier época los estudiantes fueron y son genéricamente sospechosos, o culpables, hasta que demuestren lo contrario. Vagancia, desatención, indisciplina, trampa, a veces violencia, son los caracteres que les confieren a priori. El periodista reniega de ingresar a campos del pensamiento que lo exceden (sociología, psicología social, entre otros, capaces de explicar ese síndrome). Ya cuando el estudiante, considerado en forma individual o a lo sumo respecto de su grupo de pertenencia, pasa a la categoría de “actividad” o, mejor dicho, de “movimiento” estudiantil, entramos en un terreno analítico que sí está al alcance de cualquiera que se tome el trabajo de pensar un poco. Ahí es cuando saltan, y/o se muestran mediáticamente, los más bajos instintos sociales, los resentimientos más profundos, las derrotas ideológicas, el dichoso enano facho. Ahí ya se trata de una masa de sujetos peligrosos y jóvenes, para peor, que amenaza no se sabe qué, pero amenaza. Gabriel Kessler, sociólogo e investigador del Conicet con muchos años de estudio sobre la “inseguridad”, reflexiona que esa palabra no es sinónimo de ruptura de la ley y, aunque la refiere al delito urbano, cómo no aplicarla al “caso” de los estudiantes. Apunta que muchas veces causa sensación de inseguridad, por ejemplo, el hecho de que haya jóvenes reunidos en la calle, que no están violentando ley alguna. En la materia toma de colegios, por cierto, podría argüirse que sí hay una violentación contra la propiedad pública o el derecho de los demás. ¿Es eso lo que inquieta a los bienpensantes alarmados? No, y no ni por asomo: los enardece que los pibes estén en la calle o movilizados, porque les altera la idea del orden básico que es custodio de sus intereses de clase. O de sus complejos de pequebús patéticos, que no encuentran la manera de que esa sangre juvenil bullente no les devuelva el espejo de su fracaso en la vida; o en su razonamiento sobre la educación. Porque hay algo muy fuerte antes que eso: resulta que todos los adolescentes de este país eran una manga de pelotudos birra-faso-videogame, desentendidos de toda impaciencia política. Y de la noche a la mañana salen de ese debajo de la tierra, y hacen asambleas; y reviven a los centros de estudiantes o ya estaban vivos y coleando y uno permanecía en su frasco; y si se nacionalizara el conflicto el propio gobierno kirchnerista podría perturbarse porque ya no sería, solamente, factura para el macrismo. ¿Dónde estaban estos pendejos? ¿Cómo no los vimos, o percibimos? Por la izquierda, a replantearse las verdades de a puño que se suponían irrebatibles. Y por la derecha, a asustarse.

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Huelga Mapuche: La hora crucial

Publicado en Latinoamérica, Reflexiones con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 13 septiembre 2010 por La Historia Del Día
Argenpress info

Andrés Figueroa Cornejo

 

 

Parece que este gobierno no nos va a matar directamente todavía. Pero nos va a privar de libertad, que no es tan distinto.”

J.Z. Fotógrafo de Trinchera de la Imagen

 

A dos meses de iniciada la huelga de hambre de los prisioneros políticos mapuche, el estado de salud de los ayunistas y los fundamentos de su causa cobran notable simpatía nacional e internacional. Piñera manifiesta escasa voluntad de diálogo, mientras la vida de 34 comuneros se extingue en medio de la indignación multiplicada.

La causa mapuche, fuera de toda agenda y catálogo político de la partidocracia en el poder, se extiende como pólvora en territorios cada vez más amplios de la sociedad chilena y la atención internacional.

La conmemoración del golpe de Estado del 11 de septiembre mezcló la imagen señera de Salvador Allende con la presencia ardiente de organizaciones mapuche y los cantos generales, exigiendo la libertad de los comuneros prisioneros. La actualidad del homenaje de todos los años, esta vez, estuvo teñida de calor y color originarios.

Ya el jueves 9 de septiembre, en el Parque Almagro, los conjuntos musicales históricos del pueblo –Inti Illimani e Illapu-, junto a los trovadores más recientes, como Pancho Villa y el hip-hop siempre lúcido de SubVerso, actuaron en el Parque Almagro, en Santiago, para los muchos que solidarizan con las reivindicaciones de los 34 presos políticos mapuche en huelga de hambre –a los cuales ya sería preciso agregar a 4 originarios más de la comuna de La Florida que se sumaron hace pocos días al ayuno-.

Como era de esperar, el Estado, a modo de represión selectiva, el mismo 11 de septiembre detuvo al periodista Marcelo Garay Vergara, consejero metropolitano del Colegio de la Orden y reportero de la Radio Nuevo Mundo, cuando salía de su casa. Marcelo fue aprehendido por agentes de la Brigada de Investigaciones Policiales (BIPE), por un requerimiento de la Fiscalía Centro Norte, para declarar sobre una detención anterior de la que fue objeto en Padre Las Casas (localidad cercana a Temuco) el año pasado, cuando cubría una historia relacionada con el pueblo Mapuche. Ya Marcelo Garay había denunciado el hostigamiento de la policía desde que fue a cubrir profesionalmente la militarización de las comunidades mapuche el 2009.

Bajo un Santiago ceniciento, en la tarde del primero de septiembre alrededor de tres mil mapuche y chilenos se congregaron para solidarizar con la huelga de hambre, convocados por la Coordinación de Organizaciones Autónomas Mapuche de Santiago.

Sus razones se resumen en que no se les aplique la Ley Antiterrorista ; no sean juzgados duplicadamente por la justicia militar y la civil; el retorno a la normalidad de las zonas militarizadas, y la demanda máxima de la recuperación de sus tierras usurpadas históricamente, antes y después de la creación del propio Estado chileno.

El ayuno fue iniciado por reos políticos de las cárceles de Temuco y Concepción hace dos meses. El miércoles primero de septiembre se agregaron dos menores de edad recluidos en la cárcel de Chol Chol.

Tanto la solidaridad mundial, a través de organismos asociados a los Derechos Humanos, como Amnistía Internacional, protestas y ocupaciones de embajadas en países europeos, la hermandad reluciente de los indígenas y populares de Latinoamérica; como el creciente apoyo chileno de personas, organizaciones sociales y políticas independientes de los que mandan, sindicatos, la iglesia de los desheredados, gremios y colegios profesionales se multiplican, apresurando la primavera a lo largo de todo país y obligando a los medios de comunicación dominantes a visibilizar la huelga, jaqueando el silencio racista y de clase de Sebastián Piñera.

Los presos políticos mapuche (PPM) están procesados o condenados por su supuesta participación en ocupaciones de tierras, consideradas ilegales por el Estado, e incendios de instalaciones agrícolas, en el contexto del asentamiento de empresas agrícolas y forestales en la región de La Araucanía, tierras ancestrales del pueblo originario.

Eric Millán, representante de los ayunistas de la cárcel de Temuco, dijo firmemente que los prisioneros “van a seguir la huelga hasta las últimas consecuencias. Hasta que este gobierno deje de aplicar la Ley Antiterrorista, como el doble procesamiento, y la devolución de las tierras usurpadas. Ellos no se dejarán alimentar por ningún medio”.

-El gobierno sugirió instalar un mediador en el conflicto…

“El gobierno no se ha acercado, sólo habla a través de la prensa. Y aquí los únicos mediadores somos nosotros.”

Se acercan “las últimas consecuencias”

La doctora Berna Castro es parte del equipo médico que atiende permanentemente a los PPM. La profesional –de larga trayectoria en el ámbito de la defensa de los Derechos Humanos en Chile- aclara que la huelga de hambre es con consumo de agua con sal y glucosa.

-¿Cuál es el estado de salud de los comuneros?

“Se encuentran en una situación crítica, muy crítica Están con evidentes daños de su cuerpo. Han sufrido una baja significativa de peso. Estoy hablando de un promedio de más de 18 kilos promedio por huelguista, es decir han perdido, al menos, un 20 % de su peso.”

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