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Publicado en Reflexiones, Sociedad/Cultura con etiquetas Cultura, Internacional, Reflexiones, Sociedad el 31 diciembre 2010 por La Historia Del DíaLa militarización estadounidense en América Latina
Publicado en Uncategorized con etiquetas Actualidad, ALBA, América Latina, Argentina, Bases militares, Bolivia, Brasil, Capitalismo, Chile, Colombia, Crísis, Cultura, Economía, Ecuador, EE.UU, Entrevista, Geopolítica, Hegemonía, Historia, Honduras, Imperialismo, Injerencia, Internacional, IV Flota, Latinoamérica, Militarización, Opinión, Pensamiento, Plan Colombia, Política, Política Internacional, Reflexiones, Sociedad el 30 diciembre 2010 por La Historia Del Día
Lori DeGolyer
La Haine
Entrevista con Grace Livingstone, la intelectual y periodista estadounidense especialista en militarizacion gringa
Los recientes esfuerzos llevados a cabo por Estados Unidos para incrementar todavía más sus capacidades en América Latina han provocado que muchos líderes en la región muestren su angustia y que incluso un grupo de países se oponga a Estados Unidos.
Teniendo en cuenta el efecto que las fuerzas de Estados Unidos tienen en América Latina, Prisma ha hablado en exclusiva con Grace Livingstone, periodista y escritora especializada en cuestiones latinoamericanas.
Cuando el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, decidió no renovar la licencia con Estados Unidos con relación al centro antidroga en la base de Manta, la administración de Obama puso en práctica un programa en Colombia con el que se ha incrementado de forma masiva el número de bases estadounidenses en la región. De hecho, Colombia y Estados Unidos firmaron el 30 de octubre de 2009 un Acuerdo complementario de diez años para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad, permitiendo así el acceso estadounidense a siete bases militares colombianas.
Este acuerdo, junto con la reactivación de la Cuarta Flota en el Caribe y el Atlántico Sur, así como un acuerdo similar para establecer varias bases militares nuevas en Panamá y la todavía presencia militar estadounidense en Honduras, ha dejado a muchos líderes regionales profundamente preocupados, dado que, de este modo, Estados Unidos cuenta con un enorme potencial para actuar contra cualquier gobierno “anti-estadounidense” en América Latina. La reactivación de la Cuarta Flota después de que fuese retirada de servicio en 1950 constituye especialmente una preocupación para el presidente brasileño Lula da Silva, que teme que la flota entre en un área en la que acaban de descubrir petróleo.
La Base Aérea de Soto Cano (Palmerola) en Honduras, que en su momento sirvió como base operativa para la Contra, fuerzas paramilitares que la CIA entrenó, armó y financió con el fin de lanzar ataques contra los movimientos izquierdistas en América Central, sigue ocupada en la actualidad por el ejército estadounidense. Los ataques de la Contra se saldaron con muchos muertos, desaparecidos, torturados y heridos, así como dirigentes estadounidenses que supervisaron estas maniobras. La parte positiva es que muchos gobiernos se han estado oponiendo a Estados Unidos, negándole el acceso a las bases militares en sus países. En concreto, el presidente Manuel Zelaya alineó Honduras con los países del ALBA y ha dado un paso de vital importancia con el fin de reducir la presencia del ejército estadounidense en Honduras.
El modelo peruano
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Página/12
“El atraso no es una maldición histórica, sino el resultado de acciones u omisiones deliberadas de las clases dominantes”
Julio Sevares
La referencia a otras experiencias económicas es un rasgo visible del establishment doméstico y de ciertos analistas con pretensión de cautivar a auditorios desinformados. En diferentes momentos políticos siempre emerge un país modelo a imitar para aprender de sus supuestas bondades. Esa posición desmerece las capacidades locales de generación de un sendero propio de desarrollo. El esquema de razonamiento es tosco pero convocante en el discurso dominante del espacio público: lo bueno está en el exterior y lo malo se encuentra en el ámbito local. Esa forma tan esquemática de abordar una cuestión complicada, como los modelos de desarrollo, inhibe la posibilidad de analizar la complejidad involucrada. Pese a la presencia de casos fallidos, que en el pasado fueron expuestos como ejemplos, ese enfoque de comparaciones livianas es reiterado por representantes del mundo empresario. Antes era Irlanda y España, que se derrumbaron con la reciente crisis europea y, a nivel regional, Chile, que pese a las mejoras continúa con los peores índices de desigualdad de Latinoamérica. Ahora, la estrella del mercado es Perú.
Un reciente libro del periodista y economista Julio Sevares (Por qué crecieron los países que crecieron de editorial Edhasa) analiza la experiencia de varios países. En general, la sabiduría convencional presenta recetas de aplicación universal con garantía de éxito. La historia demuestra lo contrario, señala Sevares, agregando que las condiciones para impulsar la prosperidad son diversas y no responden a “ninguna receta establecida ni dejan lugar para las fórmulas mágicas”. Cada una de las historias tiene “diferentes dotaciones de recursos, sistema político, ubicación geográfica y cultural”, apunta. La obra de Sevares permite inferir que hay decisiones clave para que un país crezca que no son precisamente las que mencionan los organismos internacionales ni las propuestas de grupos económicos locales. Uno de los denominadores comunes que el autor destaca de esos países fue la existencia de “elites decididas a promover el crecimiento apelando al poder del Estado y a la movilización de las voluntades mediante la promoción de ideales de progreso o de fortalecimiento nacional”.



























































