Archivos para julio, 2011
Hasta la vuelta …
Publicado en Reflexiones el 28 julio 2011 por La Historia Del DíaMichel Faoucault: Las palabras y las cosas (Descargar Libro) (via La Historia Del Día)
Publicado en Reblog con etiquetas Capitalismo, Crísis, Cultura, Descarga, Foucault, Historia, Libro, libroteca, Pensamiento, Política, Recomendado, Reflexiones el 28 julio 2011 por La Historia Del DíaMéxico: Los pobres
Publicado en Latinoamérica, Reflexiones con etiquetas Actualidad, América Latina, Capitalismo, Crísis, Cultura, Economía, Geopolítica, Hegemonía, Historia, Imperialismo, Internacional, México, Opinión, Pensamiento, Pobreza, Política, Política Internacional, Sociedad el 28 julio 2011 por La Historia Del DíaSantos Urbina
Rebelión
“Son aquellos que comen basura y la pagan como si fuera comida”.
Eduardo Galeano
El día de hoy amanecimos con la noticia de que ya somos 56 millones de pobres en “pobreza patrimonial”. Es decir, la población que apenas pudiendo mal comer, mal educarse y comprar aspirinas, no tiene lo suficiente para adquirir mínimos indispensables de vivienda, vestido, calzado y transporte para cada uno de los miembros del hogar.
Según los datos proporcionados por la prensa, en 2008 había 50.6 millones de personas en pobreza patrimonial y sólo en los dos últimos años el aumento fue de casi 5 millones de personas que llegaron a ese nada honroso nivel que hoy representa el 50 por ciento de la población total de México.
Ahora ya estará feliz el autollamado gobierno del empleo, pues en su régimen aumentó en pocos años el récord de personas que viven en esa situación de pobreza desde su fraudulenta llegada en 2006, cuando entonces este indicador representaba el 42.6 por ciento de la población.
A los pobres patrimoniales habría que agregar los otros niveles de la clasificación oficial, como aquellos que viven en “pobreza de capacidades” y que son todavía más pobres pues, apenas pudiendo mal comer, ni siquiera tienen recursos para acceder a la educación y la salud. En este caso, las cifras son más dramáticas: en 2006 representaban el 20.7 por ciento de la población, dos años después ascendía al 25.1 según datos oficiales publicados por el Coneval. Estamos hablando de cerca de 27 millones de personas en el 2008, más de la cuarta parte de la población viviendo en esa condición de pobreza. Hoy la cifra pudiera superar fácilmente los 29 millones.
Peor aún, en el sótano de la miseria humana viven aquellos clasificados en la “pobreza alimentaria”, los que no tienen para comer y que el Banco Mundial llama “pobreza extrema”, malviviendo con un ingreso promedio de menos de 18 pesos al día (1.5 dólar).
Tratado de Libre Comercio entre México y Perú: Proteger a los de siempre
Publicado en Latinoamérica, Reflexiones con etiquetas Actualidad, América Latina, Capitalismo, Crísis, Cultura, Economía, Geopolítica, Hegemonía, Historia, Imperialismo, Injerencia, Internacional, México, Opinión, Pensamiento, Perú, Política, Política Internacional, Sociedad el 28 julio 2011 por La Historia Del DíaCarlos Fernández-Vega
La Jornada
Urgido de que la Cámara de Senadores ratifique, a la de ya, el tratado de libre comercio México-Perú negociado con Alan García (antes de que Ollanta Humala se convierta, el próximo viernes, en el nuevo mandatario de aquella nación sudamericana), el gobierno calderonista asegura que con ese acuerdo se “protegerían los 10 mil millones de dólares de las empresas mexicanas que han invertido en ese país… y el beneficio será para México”, de acuerdo con el siempre atinado Bruno Ferrari, secretario de Economía, es decir, el mismo al que le disgusta que los mexicanos tengan esa vocación de pensar que las cosas están mal, cuando en realidad deberíamos ver que están bien.
Así, dicho tan rápido, parecería que cientos, tal vez miles de empresas mexicanas han invertido en Perú para beneficiar a su país de origen y siempre con la intención de apoyar a terceras naciones, especialmente si pertenecen al ámbito latinoamericano, y que, en efecto, ese es el objetivo del nuevo tratado, que, dicho sea de paso, el Senado, hasta ahora, se niega a ratificar. Qué alegría, qué gusto, pero lo cierto es que lo menos interesante para el gobierno calderonista es aquello de la hermandad entre los pueblos y el abrazo fraterno entre mexicanos y peruanos.
Y es así por una sencilla razón: como gerente del gran capital (y lo ha demostrado hasta el exceso), al inquilino de Los Pinos lo que realmente lo motiva es que los 10 mil millones de dólares en inversiones que citó Ferrari pertenecen a los barones mexicanos de siempre, esto es, a los magnates Forbes (el 15 por ciento del PIB mexicano, que es muy generoso a la hora de financiar campañas políticas) y a uno que otro que no está lejos de serlo, a quienes ya no les resulta suficiente el saqueo interno, y por ello ahora practican ese deporte fuera de sus fronteras, con excelentes resultados.
Se trata de proteger 10 mil millones de dólares en inversiones mexicanas (así, en genérico), dice el secretario de Economía. Pues bien, ¿a quiénes pertenecen esos dineros? En primerísimo lugar aparece Germán Larrea y su Grupo México (el de Pasta de Conchos), a quien le fascina acariciar a sus caballos pura sangre y explotar a los mineros hasta sangrarlos, aquí y allá, todo al mismo tiempo. En Perú es dueño del consorcio Southern Cooper, del que obtiene jugosísimas utilidades (casi 9 mil millones de dólares en el último quinquenio), no así sus trabajadores, pues un grupo de ellos declaró la huelga para que la empresa desaloje una de las áreas mineras que controla. No es gratuito que ese proyecto de Larrea en territorio peruano se llame Chinchinga.
Por una mera casualidad, entre las inversiones a proteger (Ferrari dixit) aparece Carlos Slim, con Telmex; América Móvil y su marca regional Claro (servicios de telefonía fija y celular, televisión e Internet); Lorenzo Zambrano, con Cementos Mexicanos (Cemex); Grupo Ingenieros Civiles y Asociados (ICA); Ricardo Salinas Pliego, con Elektra y Banco Azteca; la siempre pía familia Servitje, con Bimbo; Alberto Bailleres, con Peñoles; Aeroméxico, Grupo Zaragosa (Zeta Gas Andino), Mabe y Omnilife, del oscuro empresario chiva Jorge Vergara, entre otras.
La lección de Islandia: Rebelarse ante los mercados para salir de la crisis
Publicado en Política Internacional, Reflexiones con etiquetas Actualidad, Capitalismo, Crísis, Crisis financiera, Cultura, Economía, Europa, Geopolítica, Hegemonía, Historia, Imperialismo, Injerencia, Internacional, Islandia, Neoliberalismo, Opinión, Pensamiento, Política, Reforma laboral, Sociedad, Unión Europea el 28 julio 2011 por La Historia Del DíaIdoia Intxaurbe y Mikel Noval
Rebelión
Los gobiernos de la Unión Europea están aplicando políticas de recortes presupuestarios, reducción de las coberturas sociales y eliminación de derechos laborales. Todo ello, según dicen, con la intención de “tranquilizar a los mercados”. Es la razón ofrecida por Zapatero, entre otros, para justificar el recorte de los salarios del personal al servicio de la administración, la congelación de las pensiones de este año, la reforma laboral, la reforma de las pensiones, la reforma de la negociación colectiva, la imposición de una cifra de techo de gasto público para el año que viene inferior al de este año. Esa misma razón es la que ha presidido los recortes en Grecia, Portugal, Irlanda, Reino Unido, Italia, etc.
La consecuencia directa de estas políticas es el aumento del paro, el empobrecimiento de la población, y una recomposición de los beneficios empresariales. Sin embargo, los “mercados” no están satisfechos, nunca lo están, y quieren más.
Para ELA es evidente que la única forma de salir de la crisis es salirse de la disciplina de los mercados. Es decir, imponer los intereses de la población sobre los del capital. Mientras esto no se haga, las cosas van a ir a peor, al menos para la inmensa mayoría que supone la clase trabajadora.
Hay quienes consideran que esto es una utopía. Sin embargo, lo ocurrido en Islandia muestra que es posible una salida diferente a la crisis.
Poco antes de que la crisis azotase Islandia, había sido un ejemplo a copiar. Una isla con 320.000 habitantes, con un alto nivel de vida, buenas infraestructuras, energía limpia, con un estado del bienestar excepcional, poco desempleo y escasa deuda. Era una de las economías pujantes de Europa, la sexta nación más rica de la OCDE.
En poco menos de diez años las políticas neoliberales hundieron a este país modelo. En el año 2000 el gobierno islandés inició una política de desregulación que más tarde tendría consecuencias desastrosas tanto a nivel medioambiental como a nivel social. El gobierno abrió las puertas a empresas multinacionales que solo tienen en mente la maximización de sus beneficios a costa de la degradación medioambiental y social. A su vez en 2003 tomó la decisión de privatizar los tres bancos más representativos de la isla: Islandsbanki, Kaupbing y Glitnir. El resultado del experimento fue la más pura desregulación bancaria, que en 2008 derivaría en una crisis económica y social inimaginable. Las finanzas controlaron el día a día de Islandia arruinando el país.
La desregulación bancaria
En un período de cinco años estos tres bancos, que jamás habían operado fuera de la isla, atravesaron las fronteras, y para ello pidieron 120 mil millones de dólares prestados. Se endeudaron diez veces lo que valía por entonces la economía de Islandia. Las consecuencias no tardaron en llegar. Nace la casta de los grandes millonarios. Los precios de las casas se duplicaron y el valor de la bolsa aumentó nueve veces su valor. Se crearon fondos para hacer frente a los préstamos millonarios a empresarios, y los bancos aconsejaron retirar los depósitos y ponerlos en estos fondos. Este sistema que se constituyó requería enormes sumas de dinero. Las agencias calificadoras de EEUU elogiaban a Islandia otorgándole la máxima calificación. Firmas estadounidenses como KPMG, que auditaron las bancas islandesas, emitían informes favorables.
Los efectos de la desregulación
Pero, como en tantos otros casos, las agencias calificadoras y las firmas financieras contribuyeron al desastre. En 2008 estalló la burbuja, que había ido agrandándose con el paso del tiempo. Los bancos quebraron con unas pérdidas bancarias de 100 mil millones de dólares. El desempleo se triplicó en seis meses, pasó del 3% a finales del 2008 al 9,1% en junio de 2009. Debido a que el gobierno no protegió a la ciudadanía, la gente perdió sus ahorros.
Los bancos de Islandia se endeudaron masivamente a corto plazo para invertir a largo plazo. Hubo momentos en 2008 en que debían a tres meses 500 mil coronas islandesas (cantidad que equivalía a más del 33% del PIB del país), y que era más que el dinero que tenían disponible en ese mismo plazo. La mayor parte del dinero prestado procedía de fuera de Islandia. Los especuladores capitalistas pedían fuera de Islandia dinero prestado (euros, dólares, libras y coronas noruegas) a tipos de interés bajos, a cambio de coronas islandesas y después prestar a tipos de interés más altos a los bancos, empresas e individuos islandeses. Aproximadamente el 70% de la deuda de los bancos islandeses era en moneda extranjera.
Obama y el gran chantaje de la deuda
Publicado en Política Internacional, Reflexiones con etiquetas Actualidad, Capitalismo, Crísis, Crisis financiera, Cultura, Economía, EE.UU, Geopolítica, Hegemonía, Historia, Imperialismo, Internacional, Obama, Opinión, Pensamiento, Política, Sociedad el 28 julio 2011 por La Historia Del Día
Alejandro Nadal
La Jornada
La coerción es el arma política preferida en Washington. Frente a la necesidad legal de incrementar el techo del endeudamiento del gobierno federal, el partido republicano y todas las fuerzas de la derecha conservadora han amenazado al titular del ejecutivo: o se encara realmente el problema del déficit con fuertes recortes en el gasto público, o se negará la autorización para elevar el techo de endeudamiento.
La derecha en Estados Unidos ha logrado ya entronizar como verdad absoluta la idea falaz de que la mayoría de la población quiere meter en cintura los gastos excesivos de un gobierno dispendioso. Obama se ha prestado a este triunfo y ha entregado su presidencia a los conservadores en bandeja de plata.
En realidad, la Casa Blanca capituló hace tiempo. Sabía que el estímulo fiscal aprobado al principio de la administración era insuficiente y su duración demasiado corta. Al renunciar a lanzar un nuevo paquete fiscal, Obama se echó la soga al cuello. Cuando el efecto del primer estímulo se agotó, Obama fue blanco de las críticas por el fracaso de su plan. De pronto, por arte de magia, la crisis fue percibida como estando más relacionada con los malos manejos de la economía bajo Obama que con 20 años de desregulación y abusos en el sector financiero. Y la discusión pasó de la necesidad de meter en cintura al sector financiero a la urgencia de recortar el déficit.
La realidad es que es absurdo tratar de resolver el problema del déficit fiscal en medio de una recesión. Hay en la actualidad un altísimo nivel de desempleo en Estados Unidos (alrededor de 20 millones de personas con desempleo total o parcial) y los salarios se encuentran deprimidos. Lo que en su momento permitió a los consumidores mantener su demanda fue el valor de sus casas, pero ahora el precio de esos activos sigue cayendo. La demanda agregada se ha desplomado y las empresas no están contratando más trabajadores, lo que conduce a un círculo vicioso que sólo se puede cerrar con un estímulo fiscal. Eso permitiría incrementar la recaudación fiscal y reducir el déficit. El congreso y Obama han escogido otro camino: de lo único que se habla en Washington es de reducir el gasto para abatir el déficit.




























































